Según Eurostat, la inflación en los 19 países que comparten el euro se aceleró hasta el 5,1% en enero, frente al 5% de diciembre.
El aumento de los precios de la energía siguió impulsando la inflación, pero los precios de los alimentos también subieron, mientras que la inflación en los servicios y los bienes industriales se mantuvo igualmente alta.
Inflación transitoria
El aumento de los precios duplica con creces el objetivo del 2% del Banco Central Europeo (BCE), que sostiene que la inflación disminuirá por sí sola.
Si bien la Reserva Federal de Estados Unidos ha abandonado la idea de que la inflación es transitoria, el BCE ha mantenido esta valoración, argumentando que el crecimiento salarial, requisito previo para una inflación duradera, sigue siendo bajo y que el crecimiento subyacente de los precios es débil.






