La ciberguerra, los conflictos globales y la rápida adopción de la inteligencia artificial (IA) son algunas de las preocupaciones de las pequeñas y medianas empresas (pymes). Más que un riesgo potencial, los ciberataques pueden tener consecuencias directas para la actividad empresarial. Según el «Índice de Preparación Cibernética para Pymes de ESET 2026», el 75 % de las organizaciones encuestadas coinciden en que la ciberguerra y los conflictos globales representan una amenaza real para la ciberseguridad con un impacto potencial en los negocios.
Si bien el 68 % de los encuestados confía en la capacidad de sus organizaciones para prevenir ciberataques, el 45 % ha sufrido al menos un incidente de ciberseguridad en los últimos 12 meses. El phishing es la principal causa de incidentes, citada por el 26 % de los encuestados, seguido de las vulnerabilidades de software sin parchear (23 %), la falta de supervisión de seguridad (22 %) y las contraseñas débiles (20 %).
“ Cualquier mejora debe comenzar con una evaluación realista. Hemos constatado que las preocupaciones de las pymes suelen estar influenciadas por las noticias sobre amenazas emergentes, como los ataques basados en IA, mientras que los riesgos más comunes, como el phishing, las vulnerabilidades sin parchear y la falta de monitorización, se subestiman. Esto sugiere que muchos encuestados tienen una percepción errónea de su nivel de seguridad y resiliencia ”, afirma Michal Jankech, vicepresidente para el mercado B2B de ESET.
Impacto en el negocio
La pérdida de datos es la principal preocupación de las organizaciones con respecto a las consecuencias de los ciberataques, citada por el 50% de los encuestados. Le siguen la interrupción de las operaciones, mencionada por el 40%, y las consecuencias financieras, citadas por el 37%.
Para el 34 % de las organizaciones, mantenerse al día con las amenazas en constante evolución representa el principal desafío en ciberseguridad. A su vez, el 32 % identifica la necesidad de adaptarse a las nuevas tecnologías, incluida la inteligencia artificial, como una dificultad.
La IA aumenta los riesgos y las oportunidades.
La integración de la inteligencia artificial en las organizaciones avanza: el 73 % de los encuestados afirma estar integrando esta tecnología, mientras que el 70 % reconoce que su uso introduce nuevos riesgos de ciberseguridad. Además, el 60 % de las organizaciones declara contar con una política de IA.
Las organizaciones encuestadas pretenden utilizar la inteligencia artificial principalmente para anticipar amenazas y acelerar la mitigación de ataques. De este modo, la tecnología asume un doble papel en la ciberseguridad corporativa: introduce nuevos riesgos, pero también ofrece oportunidades para fortalecer las capacidades de prevención y respuesta ante incidentes.
El estudio internacional “ESET SMB Cyber Readiness Index 2026” se realizó con 4.400 responsables de la toma de decisiones o personas influyentes en materia de ciberseguridad de organizaciones con entre 25 y 1.000 dispositivos, en 13 países: Canadá, Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, España, Países Bajos, Suecia, Dinamarca, República Checa, Eslovaquia y Japón.








